Spore, un videojuego para enseñar Evolución

Se conocen como serious games aquellos videojuegos que se han diseñado con otra finalidad más que la del puro entretenimiento. Los videojuegos educativos caen en esta categoría y ejemplo de ellos son Food force, Re-Mission o Spore.

En Spore, el usuario controla la evolución de un organismo, a lo largo de distintas fases. El juego comienza con un ser unicelular, que se alimenta de otras criaturas para crecer y desarrollarse. Superada esta etapa, podemos llegar a crear una tribu, formar una civilización e incluso lanzarnos a la conquista del espacio.

Por medio de este juego pueden explicarse conceptos como variabilidad, adaptación al ambiente, selección natural o estrategias de evolución. Parece una buena forma de introducir a los alumnos y de motivarlos en el estudio de la teoría de la evolución.

Cuando las neuronas bailan con los bits

A continuación os dejo un texto que escribí recientemente en defensa de la cultura científica y que me interesa rescatar ahora que el gobierno ha anunciado importantes recortes en I+D:

El desarrollo de chips de grafeno, el descubrimiento de los fósiles del Ardipithecus ramidus, nuevos métodos para prevenir el contagio del VIH, la creación de un genoma sintético, la secuenciación del genoma del Neanderthal o la fabricación de la primera máquina cuántica. Esta es solo una pequeña muestra de los avances más significativos en ciencia y tecnología de los últimos años. Completar esta lista sería casi imposible, porque la ciencia crece de forma exponencial. Tal es este crecimiento que se calcula que aproximadamente el 95 % de todos los científicos de la historia de la humanidad están vivos. Esto implica un enorme número de conceptos y técnicas totalmente novedosas que la gran mayoría de la población desconoce. Detener este avance no tiene sentido, pues la ciencia y la tecnología se han constituido como el motor económico de un país.

Al recibir el Premio Príncipe de Asturias, Stephen Hawking dijo: «Si admitimos que no es posible impedir que la ciencia y la tecnología cambien el mundo, podemos al menos intentar que esos cambios se realicen en la dirección correcta. En una sociedad democrática, esto significa que los ciudadanos necesitan tener unos conocimientos básicos de las cuestiones científicas, de modo que puedan tomar decisiones informadas y no depender únicamente de los expertos.»

Es evidente que no se puede juzgar lo que no se entiende o no se conoce. Para tener opiniones fundamentadas, para participar activa y críticamente en los grandes debates de la actualidad, la ciudadanía debe poseer fuentes de información fidedigna así como las herramientas necesarias para transformarla en un conocimiento sólido y duradero.

En este sentido, las tecnologías de la información y la comunicación juegan un papel clave. Por un lado, porque han promovido la difusión y el acceso a la información de maneras antes impensables. Internet se ha convertido en una herramienta potentísima de búsqueda de información. A pesar de que la televisión se impone como el principal medio de comunicación a través del cual recibimos noticias, Internet es la principal fuente a la que acudimos para satisfacer nuestra curiosidad. «Búscalo en Google» es ya una expresión habitual en charlas y reuniones. Por otro, porque los últimos años, con la irrupción de la llamada web 2.0, han demostrado que otras formas de comunicación son posibles. Hoy en día, cualquiera puede crear contenido en la red además de consumirlo. En este nuevo escenario, se están produciendo grandes experiencias en las que los usuarios participan, colaboran, interactúan, filtran, enriquecen, construyen, crean. En definitiva, aprenden. Aprenden a analizar la información, a procesarla, a contrastarla y a combinarla para crear nueva información. Aprenden porque han dejado de ser sujetos pasivos, meros receptores de información, a integrantes activos en la producción de la misma.

El aprendizaje es un proceso complejo pero sabemos, aunque solo sea por experiencia propia, que aprendemos mejor cuando nos involucramos activamente en el proceso, cuando buscamos respuestas a problemas que tenemos interés en resolver o cuando queremos enseñar a los demás.

El potencial educativo que encierra el uso de la red es, por tanto, enorme. Permite un aprendizaje en cualquier momento y en cualquier contexto, integra los diferentes lenguajes o medios, asegura una comunicación horizontal y democrática, fomenta procesos de socialización y de construcción de conocimiento. Gracias a su componente social, a que en la red los protagonistas somos los usuarios, Internet es el mejor canal donde ciencia y ciudadanía puedan encontrarse. Para ello es necesario hacer un esfuerzo por ambas partes. La primera debe reconocer el papel que la sociedad juega en la ciencia y renunciar a su carácter de escaparate. La segunda debe adquirir el espíritu crítico y reflexivo que le permita decidir por sí misma, sin verse influenciada por agentes externos. Solo así podremos dar el verdadero salto de la Sociedad de la Información a la Sociedad del Conocimiento.

Porque todo es posible en Internet. Aprender ciencia, también. Cuando las neuronas bailan con los bits.

¿Por qué camina en círculos este rinoceronte?

Rómulo el rinoceronte blanco

Rómulo es un ejemplar de rinoceronte blanco al que podemos visitar en el Bioparc de Valencia y que presenta un comportamiento muy peculiar: camina en círculos. Desarrolló esta estereotipia cuando vivía en el antiguo zoo de Valencia y no disponía más que de una jaula de apenas 18 metros de diámetro. Aunque no ha superado totalmente su problema, su comportamiento parece mejorar: interactúa con los otros rinocerontes y ha adoptado la función de macho encelador, al promover que el otro macho copule con las hembras.

The Big Bang Theory

No puedo dejar de recomendar una serie que me tiene totalmente enganchada (a mí y parece que a unos 10 millones de telespectadores en EEUU): The Big Bang Theory. Básicamente, retrata la personalidad de 4 jóvenes físicos, extremadamente inteligentes y con una carrera científica brillante pero que muestran graves problemas a la hora de establecer relaciones sociales. La serie comienza con la llegada de una nueva vecina, Penny, al apartamento de enfrente que comparten los dos personajes principales, Sheldon y Leonard. Personalmente, el personaje que más me divierte es Sheldon y entre todos los momentos que podría escoger, he decidido citar el episodio (capítulo 6 de la primera temporada) en que se disfraza de Efecto Doppler en la fiesta de Halloween de su vecina:

Subtítulos en castellano:

– Sheldon: “Entonces, ¿a qué hora empieza el desfile de disfraces?”
– Penny: “¿El desfile?”
– S: “Sí, para que los jueces puedan dar los premios al mejor disfraz, ya sabes, al más aterrador, al más auténtico, a la más exacta visualización de un principio científico…”
– P: “Sheldon, lo siento, pero no va a haber ningún desfile, o jueces, o premios…”
– S: “Esta fiesta va a apestar”
– P: “Noo, va a ser divertido, y estais todos genial, mírate.. ¡Thor! y… ¡Peter Pan!, ¡es súper mono!
– Leonard: “En realidad Penny, es Robin…”
– Howard: “¡¡¡Soy Peter Pan!!! Y tengo un montón de polvo de hadas con tu nombre.”
– Penny: “No, no lo tienes. Y ¿de qué se supone que va Sheldon?”
– Leonard: “Es el efecto Doppler.”
– Sheldon: “Sí. Es el cambio aparente en la frecuencia de una onda causada por el movimiento relativo entre la fuente de la onda y el observador.”
– Penny: “Oooh, claro, ¡ya lo veo! Es el efecto Doppler. Vale, tengo que irme a la ducha, ¡poneos cómodos!”
– Sheldon: “Lo ves.. ¡La gente lo pilla!”

Las consecuencias del estrés

¿Por qué las cebras no tienen úlcera?Hacía ya demasiado tiempo que no escribía en este blog y hoy he decidido cortar esta espantosa tendencia con la recomendación de un libro de divulgación científica:” ¿Por qué las cebras no tienen úlcera?”, de Robert Sapolsky. En él, el autor explica –grosso modo– que las respuestas fisiólogicas que se producen ante una situación de estrés, segregación de adrenalina y  glucocorticoides, respiración acelerada,  incremento de la tensión arterial…, ayudan a una cebra a escapar de un hambriento león. Sin embargo, los seres humanos somos los únicos animales que  nos estresamos no solo ante agentes físicos, sino también ante agentes psicológicos. Es decir, a nosotros no se nos acelera el corazón ni se nos cierra la boca del estómago porque divisemos un león en la sabana, si no porque tenemos que hablar en público, porque el tráfico nos supera o porque pensamos que nuestro trabajo no merece la pena. Sin embargo, la constante activación de la respuesta fisiólogica ante el estrés puede tener consecuencias negativas a largo plazo. Cada vez más estudios demuestran que si nos agobiamos día sí y día también es muy probable que en el futuro padezcamos úlceras, hipertensión o diabetes tipo II.

Pero no todo son malas noticias. El estrés psicológico se puede controlar y el autor, al final del libro, nos viene a decir que aunque suene a tópico, el secreto de la vida eterna se puede resumir en “relájese y sea ústed feliz”.

Así que ya sabéis, la próxima vez que un hecho cotidiano os estrese, contad hasta 10, respirad profundamente y pensad que vuestro jefe no va a conseguir que os suba el colesterol.

¡Buena suerte!

Papel resistente al agua

El papel DuraBooks es un papel resistente al agua y además, respetuoso con el medio ambiente pues puede utilizarse una y otra vez, reduciendo así la dependencia de la madera y el uso de agentes químicos en la producción de más papel.

El lenguaje de la emoción

He estado recientemente dándole muchas vueltas al hecho de por qué un formato audiovisual puede ser útil para comunicar contenidos científicos complejos. Después de buscar información y leer sobre el tema, llegué a la conclusión de que no sólo mejora la comprensión de dichos conceptos (por representar una realidad a la que no podemos acceder) sino que además nos permite integrar el mundo de la palabra con el mundo de la imagen; es decir, el mundo de la razón con el mundo de la emoción.

Creo que el siguiente vídeo ejemplifica a la perfección lo que trato de decir:

Si antes creía que la biología era bella, ahora lo tengo más claro que nunca.