…tengo el blog abandonado porque estoy desarrollando el proyecto fin de máster, “cienciaconciencia.com: divulgación científica en la web 2.0″ que encontraréis en: cienciaconciencia.wordpress.com
Antes que nada -y para evitar linchamientos- decir que yo también me alegré anoche con la victoria de la selección española. Bien. Sin embargo, no puedo evitar pensar lo increíble que sería si las masas fueran capaces de movilizarse por cosas (con todos mis respetos a quien crea que su vida depende del fútbol) que de verdad sirvan para algo. Como la investigación científica, claro. O la educación. O el medioambiente, ya puestos. El deporte mueve pasiones y me parece bien -siempre y cuando no derive en violencia- pero no aporta nada más. Lo siento, pero es lo que pienso. Hay cosas más importantes que ganar la eurocopa.
Esta fue una de mis propuestas para el logo de mi viaje de fin de carrera (para ponérselo a las camisetas, bolsos, a esas cosas que se hacen para sacarle dinero a la familia y amigos). Por si no se entiende, son dos bacterias en división. El lema hace referencia a un algoritmo matemático según el cual un problema difícil puede resolverse si lo divides en sus partes más simples, partes a las que sí les encuentras solución. Muchas veces se le da una connotación negativa, más bien bélica. Obviamente, yo sólo buscaba el juego de palabras. Al fin y al cabo, muchas veces la estrategia de las bacterias es precisamente reproducirse hasta alcanzar un gran número…
“-Porque nuestro mundo no es el mundo de Otelo. No se pueden fabricar coches sin acero; y no se pueden crear tragedias sin inestabilidad social. Actualmente el mundo es estable. La gente es feliz; tiene lo que desea y nunca desea lo que no puede obtener. Está a gusto, a salvo; nunca está enferma; no teme la muerte; ignora la pasión y la vejez; no hay padres y madres que estorben; no hay esposas ni hijos ni amores excesivamente fuertes. Nuestros hombres están condicionados de modo que apenas pueden obrar de otro modo que como deben obrar. Y si algo marcha mal, siempre queda el soma. El soma que usted arroja por la ventana en nombre de la libertad, Mr. Salvaje. ¡La libertad! -El interventor soltó una carcajada- ¡Suponer que los Deltas pueden saber lo que es la libertad! ¡Y que pueden entender Otelo!Pero ¡muchacho!”
Quiero hacer un pequeño inciso para pedir, sobre todo a la gente de mi edad, que vaya a votar. Puede que parezca que esto no tiene nada que ver con la ciencia pero sí lo tiene, y mucho. La política lo decide todo, desde los planes de estudios hasta el dinero que se destina a la investigación. Así que por favor, votad a quien queráis, pero votad. No hay que olvidar que el voto es un derecho, así que quien no vote, que luego no se queje.
Dicen que “más vale tarde que nunca” y espero que sea cierto pues en el post Experimentando prometí que volvería a escribir sobre el tema en 3 semanas y ya han pasado más de dos meses. Para los que no sepan de lo que hablo, en Navidad decidí (por dejar de escuchar las cantinelas de los médicos de cabecera) empezar a tomar Danacol, a ver si era cierto eso de que te reduce el LDL (común y no muy acertadamente llamado “colesterol malo”). Entonces, mi analítica indicaba: 211 de colesterol total, 87 de HDL y 112 de LDL. Bueno, pues afortunadamente para los publicistas, he de reconocer que los resultados de mi reciente análisis me dieron una grata sorpresa. Actualmente tengo: 184 de colesterol total, 95 de HDL y 72 de LDL. ¿Qué os parece? Desde mi punto de vista, no se puede afirmar que este cambio sea debido única y exclusivamente al consumo de esteroles vegetales, pues otras variables se han introducido desde entonces. Yo no disponía de sujeto control por lo que el experimento no es esencialmente válido. Aún así, los datos son sorprendentes.
Por si alguien creía que los biólogos no son frikis, aquí va la mejor prueba:
Letra de la canción:
The PCR Song There was a time when to amplify DNA,
You had to grow tons and tons of tiny cells.
Then along came a guy named Dr. Kary Mullis,
Said you can amplify in vitro just as well.
Just mix your template with a buffer and some primers,
Nucleotides and polymerases, too.
Denaturing, annealing, and extending.
Well it’s amazing what heating and cooling and heating will do.
PCR, when you need to detect mutations.
PCR, when you need to recombine.
PCR, when you need to find out who the daddy is.
PCR, when you need to solve a crime.
(repeat chorus)
La canción de la PCR
Hace tiempo, para amplificar ADN,
tenías que crecer un montón de células pequeñitas.
Luego llegó un tipo llamado Dr. Kary Mullis,
y dijo que se podía amplificar in vitro también.
Junta tu molde con tampón y unos cebadores,
nucleótidos y polimerasas también.
Desnaturalizar, alinear y extender,
es increíble lo que calentar, enfriar y calentar pueden hacer.
Estribillo (X2):
PCR, cuando necesitas detectar mutaciones.
PCR, cuando necesitas recombinar.
PCR, cuando necesitas saber quien es el padre.
PCR, cuando necesitas resolver un crimen.
Es una canción de la empresa BioRad sobre la PCR para promocionar su nuevo Termociclador (gracias Rixar, es buenísima).
Nota: la PCR, Polymerase Chain Reaction o la reacción en cadena de la polimerasa es el mecanismo molecular que permite obtener un gran número de moléculas de ADN a partir de, en teoría, una sóla. Con tal amplificación, las posibilidades de manipulación de ADN son inmensas.
En una fiesta, ‘sen x’ y ‘cos x’ bailan juntos mientras ‘e^x’ está sentado en una silla. En una de esas, ‘sen x’ le dice: “eh vamos, ¡intégrate!”, a lo que ‘e^x le contesta: “no, si da igual…”
Siguiendo con el tema de la teoría de la evolución, me parece conveniente recordar una parodia del creacionismo que inventó Bobby Henderson, un graduado en física estadounidense: el Flying Spaghetti Monster. Esta idea nació como resultado de que el estado de Kansas decidiera en 2004 que en las clases de biología se debían impartir las mismas horas de teoría de la evolución que de diseño inteligente. En protesta a esta decisión, Bobby Henderson escribió una carta en la que reclamaba que su alternativa (el universo ha sido creado por un monstruo volador de spaghetti) se impartiera junto con las otras dos, pues podía considerarse otra teoría más de diseño inteligente. Esta genial burla se ha convertido en referente para un gran número de personas (como demuestra el tráfico que sufre su página web). La “iglesia” del Flying Spaghetti Monster tiene un buen puñado de seguidores.