Archivo mensual: septiembre 2010

The Big Bang Theory

No puedo dejar de recomendar una serie que me tiene totalmente enganchada (a mí y parece que a unos 10 millones de telespectadores en EEUU): The Big Bang Theory. Básicamente, retrata la personalidad de 4 jóvenes físicos, extremadamente inteligentes y con una carrera científica brillante pero que muestran graves problemas a la hora de establecer relaciones sociales. La serie comienza con la llegada de una nueva vecina, Penny, al apartamento de enfrente que comparten los dos personajes principales, Sheldon y Leonard. Personalmente, el personaje que más me divierte es Sheldon y entre todos los momentos que podría escoger, he decidido citar el episodio (capítulo 6 de la primera temporada) en que se disfraza de Efecto Doppler en la fiesta de Halloween de su vecina:

Subtítulos en castellano:

- Sheldon: “Entonces, ¿a qué hora empieza el desfile de disfraces?”
- Penny: “¿El desfile?”
- S: “Sí, para que los jueces puedan dar los premios al mejor disfraz, ya sabes, al más aterrador, al más auténtico, a la más exacta visualización de un principio científico…”
- P: “Sheldon, lo siento, pero no va a haber ningún desfile, o jueces, o premios…”
- S: “Esta fiesta va a apestar”
- P: “Noo, va a ser divertido, y estais todos genial, mírate.. ¡Thor! y… ¡Peter Pan!, ¡es súper mono!
- Leonard: “En realidad Penny, es Robin…”
- Howard: “¡¡¡Soy Peter Pan!!! Y tengo un montón de polvo de hadas con tu nombre.”
- Penny: “No, no lo tienes. Y ¿de qué se supone que va Sheldon?”
- Leonard: “Es el efecto Doppler.”
- Sheldon: “Sí. Es el cambio aparente en la frecuencia de una onda causada por el movimiento relativo entre la fuente de la onda y el observador.”
- Penny: “Oooh, claro, ¡ya lo veo! Es el efecto Doppler. Vale, tengo que irme a la ducha, ¡poneos cómodos!”
- Sheldon: “Lo ves.. ¡La gente lo pilla!”

Las consecuencias del estrés

¿Por qué las cebras no tienen úlcera?Hacía ya demasiado tiempo que no escribía en este blog y hoy he decidido cortar esta espantosa tendencia con la recomendación de un libro de divulgación científica:” ¿Por qué las cebras no tienen úlcera?”, de Robert Sapolsky. En él, el autor explica -grosso modo- que las respuestas fisiólogicas que se producen ante una situación de estrés, segregación de adrenalina y  glucocorticoides, respiración acelerada,  incremento de la tensión arterial…, ayudan a una cebra a escapar de un hambriento león. Sin embargo, los seres humanos somos los únicos animales que  nos estresamos no solo ante agentes físicos, sino también ante agentes psicológicos. Es decir, a nosotros no se nos acelera el corazón ni se nos cierra la boca del estómago porque divisemos un león en la sabana, si no porque tenemos que hablar en público, porque el tráfico nos supera o porque pensamos que nuestro trabajo no merece la pena. Sin embargo, la constante activación de la respuesta fisiólogica ante el estrés puede tener consecuencias negativas a largo plazo. Cada vez más estudios demuestran que si nos agobiamos día sí y día también es muy probable que en el futuro padezcamos úlceras, hipertensión o diabetes tipo II.

Pero no todo son malas noticias. El estrés psicológico se puede controlar y el autor, al final del libro, nos viene a decir que aunque suene a tópico, el secreto de la vida eterna se puede resumir en “relájese y sea ústed feliz”.

Así que ya sabéis, la próxima vez que un hecho cotidiano os estrese, contad hasta 10, respirad profundamente y pensad que vuestro jefe no va a conseguir que os suba el colesterol.

¡Buena suerte!